Alma

ALMA.

Otra vez la siento ahogada en su agonía;
apretando, asfixiando, sin dejarla respirar.
Siento como pesa en el pecho.
Se que pasará, siempre acaba pasando,
ya sea por tiempo o por costumbre de aguantar la carga.
En momentos así siento la hipocresía latente en cada ser.
La desolación de un alma enterrada en la penumbra,
cómo le van robando poco a poco su aliento sin piedad;
la gente va y viene, la usan a su antojo,
y luego… ¿luego qué?
En momentos así… nadie viene
Todos van;
se van lejos, se apartan de la necesidad de comprensión
Alma solitaria en un mar de gente.
Con su marea siento la resaca que le absorbe hacia dentro de sus aguas
en corriente egoísta.
Sólo absorbe la energía hacia sí, escupiéndola hacia las rocas cuando ya acabo el día.
En el silencio de la noche, llama a mi ventana.
La oigo gemir en su lamento, le abro paso y se adentra en mi pecho.
La siento, percibo su dolor, hago mío su lamento, mía se hace ella…
Ella soy yo…..

Julio de 2004.

img-20141224-wa0000

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s