La historia de Samuel Titmarsh y el gran diamante Hoggarty Música 

Tenemos que volver a hablar del director Stanley Kubric, quién llevo al cine la versión del libro del autor William M. Thackeray, La suerte de Barry Lyndon, publicado posteriormente al de La historia de Samuel Titmarsh y el gran diamante Hoggarty.

Ambos libros tienen relación, al tener sus protagonistas un ascenso y una posterior caída en el éxito social. De ellos se sirve Thackeray para ironizar sobre la sociedad en la que habitan y sobre ellos mismos. Y Kubrick supo plasmar éstas características en la película Barry Lyndon de 1975. Pero la bondad del protagonista Samuel Titmarsh es todo lo contrario del protagonista Barry Lyndon, pícaro, cínico y malvado.

La película se llevó muchos premios. Pero yo quiero destacar el Oscar de la Academia de Hollywood a la Banda sonora. El vídeo que abre la publicación es en mi opinión todo un acierto, una de las mejores composiciones de Franz Schubert. Dejo otros dos vídeos, momentos importantes en la trama de la película, dónde se usa dicha composición musical.

https://youtu.be/qhvD58HUp3I
https://youtu.be/yxiZbMHn5RI

La historia de Samuel Titmarsh y el gran diamante Hoggarty

Una novela de un contenido moral indudable, que no voy a analizar. Me quiero centrar en el estilo del autor: William M. Thackeray. De nuevo un escritor que hace de la ironía su caballo de batalla. Nace y desarrolla su carrera en la Inglaterra de la época victoriana. Nos encontramos por tanto con una “City”, Londres como el eje sobre el que gira los negocios de la reciente revolución industrial. Allí se cruzan los caminos de los hombres y mujeres provenientes del mundo rural para obtener éxito y porvenir. No sólo de las Islas Británicas, si no de medio mundo. El propio autor nació en Calcuta, India. La narración es en primera persona, el escenario la “City” de la que acabo de hablaros. El protagonista un candoroso joven, ansioso por triunfar en la vida, trabajar honradamente y casarse con su amada, que espera paciente en su pueblo a que el amado ahorre o consiga un sueldo con el que instalarse juntos, en un humilde hogar de Londres.

¿Por qué ironizar con la vida de este imberbe joven que cree en el amor y el trabajo honrado? He de reconocer que es la primera novela que leo del autor, que tiene escritas dos novelas consideradas por la crítica sublimes: La feria de las vanidades Y  Barry Lyndon . Y según tengo entendido en todas hace gala de intentar comprender el mundo que le rodea a través del humor y la sátira. 

En la novela el protagonista Titmarsh se encuentra en una sociedad tremendamente clasista, machista y materialista. Un diamante, un apellido aristócrata, un especulador, una empresa aseguradora nada segura, matrimonios por conveniencia, usura, estafa, falsas apariencias, hipocresía. Thackeray nos muestra con realismo este mundo que conoce, y en mi humilde opinión de forma muy acertada con ironía.

Es difícil recomendar un libro de un autor que tiene dos obras maestras de la literatura. Sin embargo no es denso, se lee fácil y en poco tiempo. Sirve para acercarse a conocer el estilo del autor. Tiene un final feliz. Pero sobre todo no olviden que estamos en otra época, y el autor cree en el amor, en el trabajo honrado, en las clases sociales, en una mujer más libre y en la justicia divina.

La naranja mecánica Filosofía 

En el libro el autor Anthony Burgess, que fue educador, introduce sin nombrarlo un experimento conductista, a partir del cuál ironiza sobre la posibilidad y resultado de condicionar al protagonista de forma aversiva, a cualquier comportamiento violento, de rabia u odio. El experimento del libro es ficción pero no tanto su base teórica. Seguir leyendo “La naranja mecánica Filosofía “