La rebelión de los tártaros

Pequeño libro que se lee de un tirón, no por ello menos interesante y apasionado. Thomas de Quincey escribe esta obra para alarde de su pluma y de su fantasía. A partir de un acontecimiento histórico el autor nos narra la aventura de los tártaros como nos gusta leerla, con sus calamidades y sus intrigas. No estamos ante un escrito histórico desapasionado, sino ante la épica de un Homero. No faltan las batallas y las descripciones interesadas. Al autor como en su obra ya reseñada “El asesinato considerado como una de las bellas artes” se detiene en explicarnos la lógica de los hechos sin entrar en valoraciones morales. Pero sin entrar en los detalles morbosos ni escabrosos.

El libro publicado por editorial Alianza tiene una pequeña introducción que resalta su poco interés histórico. Por lo que es recomendable a quien guste de la literatura de aventuras. Para disfrutar de la lectura durante un corto período de tiempo.

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Juicios, visiones y pareceres

Pequeño libro editado en Salamanca para conmemorar ser ciudad europea de la cultura, año 2002. Una sucesión de citas sobre diferentes temas, que aparecen como título para orientar al lector. Se lee rápido entre sonrisas a pesar del castellano dieciochesco en el que está escrito. El autor salmantino Diego Torres de Villarroel, nos deja constancia en tan pocas líneas de todo su ingenio. Es un escritor español sin ninguna duda que hace de su capa un sayo, y de la fama buen provecho. No duda en criticar con sorna e ironía. De aquí que sea interesante y divertido leer unos textos tan antiguos. No parece que se preocupara Diego Torres de llegar a la verdad erudita sino a la simple verdad de Sancho Panza. En mi opinión se lee a un personaje que sabe de todo lo que se sabía en la Salamanca de aquella época, pero gustoso de formar parte de la farándula y mantener viva la llama de sus escritos que son como dice el título: juicios, visiones y pareceres. La opinión de todo un artista.

Recomendable a los lectores que quieran conocer el siglo XVIII, el ingenio español y a un personaje muy peculiar. Para mi el libro es breve y divertido. Y por lo tanto doblemente bueno.

Dejo Link con video de YouTube sobre el autor del libro.   https://youtu.be/w5sqrsASuAs 

Virginibus puerisque y otros ensayos

Un conjunto de 12+1 ensayos en los que el autor Robert Louis Stevenson reflexiona sobre asuntos que le preocupan de su época. Nos encontramos a mediados del siglo XIX, en el período de la Revolución industrial, y entre grandes ciudades que crecen al ritmo de sus industrias y la inmigración del campo a la ciudad, vemos como a este autor le preocupa el matrimonio y su encorsetamiento, el ocio como forma de realizarse, dando importancia al pasear por el campo, al vivir la vida como una aventura llena de esperanza. Así escribe : “Siempre hay un horizonte nuevo para el que mira adelante; y aunque habitamos en un minúsculo planeta, sumergidos en asuntos baladíes y no por más tiempo que el breve período de unos años, estamos formados de tal modo, que nuestras esperanzas son tan inaccesibles como las estrellas y antes termina nuestra vida que nuestro esperar.”

Autor considerado dentro del estilo del Romanticismo, y famoso por sus viajes y sus novelas de aventuras. Un rara avis dentro de su época aquejado siempre por la enfermedad, lo que hace que la muerte esté muy presente en todos sus ensayos.

El libro se lee muy rápido, con un estilo de escritura moderno, sirve para conocer al novelista de “El Dr. Jekill and Mr. Hyde”. Interesante para quienes disfrutan leyendo ensayo, y para quien quiera acercarse al siglo XIX, visto desde la visión romántica del siglo XVIII, su precedente.

Reseña de “Memorias de África” de Isak Dinesen

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Nueva excepción a la máxima de que el libro siempre está mejor que la película.

En un principio me pareció comprender la fama del libro anterior a la película protagonizada por la famosa pareja de Redford y Streep. Bien, pues olvidaos de la sugerente escena de Redford lavando el pelo a Streep. No la encontraréis en el libro.

Volvamos a la letra impresa y olvidemos por un momento la película. En un principio me maravilló la forma de escribir de la autora que encontraba el modo de hacernos casi sentir y oler las tierras de África. Casi notabas el polvo en la boca. La frase que me vino a la cabeza fue que no se trataba de un relato sino de un cúmulo de sensaciones. Era estupendo sentir el libro y, en consecuencia, sentir África. Pero hasta de lo más bueno uno se cansa si es en exceso y creo que fue lo que me sucedió. Pasó a convertirse en algo cotidiano y normal conforme continuaba leyendo. Además, según iba discurriendo el libro, el aparente orden en la sucesión de los episodios y anécdotas (a pesar de los saltos en el tiempo) terminó siendo una suma de anécdotas. Incluso muchos de los asuntos que podrían considerarse importantes eran pasados por alto o simplemente insinuados en favor de las sensaciones que sentía la autora y protagonista del relato. Y la segunda parte del libro ya fue el caos total. En este caso creo que se cumple el dicho de lo bueno si breve… porque hubiera sido una novela que hubiera mantenido mi interés si hubiera concretado y ordenado la historia. Incluso episodios que deberían estar cargados de emoción (perdonad que vuelva a la película) son demasiado contenidos. Parece como si solo África fuera lo importante, pero al final no es lo suficiente para que ella permanezca en aquellas tierras. Incluso el matrimonio con el barón apenas se sugiere y lo conocemos por muy pequeños detalles que da como de pasada.

Así que, como he comenzado, una nueva muestra de que no todos los libros superan a sus películas.