Reseña de “El gigante enterrado” de Kazuo Ishiguro

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Una sensación agridulce la que me ha dejado este libro. Un final abierto, casi demasiado, en el que no sabes qué pensar. Una especie de viaje iniciático, o mejor dicho, de conocimiento de los propios personajes. Y una pregunta que queda flotando: ¿es mejor olvidar o recordar también lo malo? ¿Nos hace más fuertes superar el odio o es preferible seguir inocentes y olvidarlo todo?

Todo esto en el contexto de una fábula con tintes mitológicos. Dragones, caballeros, Arturo Pendragón, Merlín… Tal vez fue culpa mía el perderme un poco en el hilo de la historia. Tal vez esperaba más fantasía o tenía otras expectativas. Me ha agradado, pero casi hubiera concentrado la acción para evitar este distanciamiento en algunos momentos. Luego hay historias que no terminan de encajar en el conjunto, no acaban, ni siquiera nos da una ligera idea de hacia dónde conducirán sus pasos. Quizá, como ya digo, tenga la culpa yo y mis expectativas y ese no entrar totalmente en la historia.

Pero, en general, es una historia que te hace plantearte preguntas y te propone respuestas a dichas preguntas. Aunque sin decantarse claramente por una idea concreta, quizá pretendiendo que seamos nosotros quienes elijamos nuestra propia reflexión.

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Reseña de “Ready player one” de Ernest Cline

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Tenía su lectura pendiente desde hace tiempo. Varios amigos me habían recomendado hacerlo repetidamente, pero siempre había un libro que pasaba a primer término. Así que, aprovechando el estreno de la película, adelantó su puesto. ¿Qué decir de él? Libro entretenido que desde el primer momento te hace esbozar una sonrisa nostálgica. Tal vez por eso no pueda ser objetiva. Argumento simple: chico solitario con unos amigos que le ayudan para conseguir “salvar al mundo” del malo, muy malo, que intenta destruir el statu quo. Un libro juvenil más si no fuera por todo ese trasfondo de “cultura pop”. Ese es su punto fuerte, el hacernos viajar al pasado como aquel DeLorean que también vemos retratado en el libro. Una visión del pasado, pero no solo de los videojuegos como podríamos pensar por el título del libro, sino de su música, de sus películas, incluso de su estética. Debo reconocer que mi conocimiento sobre videojuegos no es muy extensa y que no he jugado a la mayoría de los que se nombran, y otros solo brevemente, pero el reconocimiento de los pocos que conocía y de las curiosidades que no sabía de todos ellos me ha hecho seguir la lectura con interés. Con las películas nombradas e incluso analizadas en el texto he disfrutado recordando sus escenas, aunque no me creo capaz de recitar los diálogos completos de ninguna de ellas (ya entenderéis lo que digo cuando leáis el libro), aunque todavía recuerdo diálogos completos de Cazafantasmas y de Blade Runner.

En fin, si queréis pasar un agradable rato con una sonrisa en los labios, mientras recordáis aquellos años, pasad al primer puesto de vuestras lecturas este libro. Y, si estáis aburridos y queréis olvidaros durante 139 minutos de todo y volver a recordar lo bueno de vuestra juventud, sentaos, coged las palomitas… y a disfrutar.

Reseña de “Carbono alterado” de Richard K. Morgan

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Aprovechando la emisión de la serie basada en esta novela, adelanté su lectura y debo decir que no me ha defraudado. Parafraseando a un amigo, se trata de una “novela palomitera” y eso es lo que me esperaba; que me entretuviese. Y lo ha conseguido, incluso me ha dado pie para disquisiciones filosóficas.

Comienza ya mostrando una escena que sabemos que nos va a llevar a otra plagada de acción. La mención a las armas que poseen los protagonistas nos da pistas de que no son una pareja común. Luego se desata el caos. Con este prólogo ya podemos imaginar qué podemos encontrar (Volver de la muerte puede ser duro), pero no creo estar haciendo spoiler porque seguramente todos hemos leído (o visto) algo referente a esta historia. Incluso puede que hayas visto los carteles que plagaron nuestras ciudades con publicidad de la serie. Y ahora empieza la historia que podríamos enlazar con cualquier novela negra de investigadores privados. Takeshi Kovacs podría ser, salvando las distancias, coetáneo de Marlowe o Spade. Tipos duros sin nada que perder que buscan la verdad y que, en el fondo, tienen su vena sensible. He dicho salvando las distancias porque no pueden compararse. Siempre perdería Kovacs, pero no por ello es una mala novela, como ya comenté arriba. Entretenida y en la que no buscas nada más. Es interesante la explicación del autor sobre las fundas y su adaptación a la nueva persona. Pensándolo bien, es aterradora esa posibilidad, sobre todo para la gente menos pudiente.

En cuanto a su ambientación se le ha tildado de copiar a Blade Runner, en especial a la película. Pero en este caso el “replicante” es el que lleva la acción. Humanos mejorados para la lucha. Podríamos también enlazar con el tema del veterano de guerra que ha visto demasiado y tal vez por eso surge ese distanciamiento del resto del mundo y su desprecio tanto por su vida como por la de los demás. Pero no lo suficiente para no hacer buenas obras. Un personaje complejo.

Tal vez en algunos casos las soluciones a situaciones extremas no se resuelvan coherentemente o parezcan surgir de casualidades. Aunque si seguimos viéndolo a través del prisma del entretenimiento, puede pasarse por alto esta circunstancia.

Quizá cuando termine de ver la serie me decida a comparar una y otra. Por el momento solo decir que es una buena novela para disfrutar e incluso pensar en determinados puntos bajo la mirada de la filosofía. Y terminar con una frase de una de las canciones que aparecen en la serie (la original es de Johnny Cash) y que es un buen punto y final para la historia de Takeshi Kovacs: “ain’t no grave can hold my body down” (no hay tumba que pueda contener mi cuerpo).

Reseña de “La hija del curandero” de Amy Tan

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La historia de tres mujeres de la misma familia contada por ellas. Amy Tan nos lleva desde una China, plagada de supersticiones y con tintes sobrenaturales en la que conviven realidad y espíritus, hasta terminar en el mundo actual. Pero, sobre todo es la historia de una madre y de su hija, y del descubrimiento de esta última de la verdadera madre que se esconde tras esa fachada. El conflicto entre ellas y la paz final.

Se pueden ver como dos partes muy marcadas que son la historia de la hija y el resto de la novela. Parece más real, más personal, como si Amy Tan nos estuviese contando sus propias experiencias. Experiencias que podemos reconocer como propias e identificarnos con muchas de las situaciones planteadas. Con muchos de los sentimientos de esa hija ante una madre fuerte y algo distante. En esos momentos, la autora parece dejarse llevar por sus propios sentimientos y eso se nota. Consigue llegarnos profundamente. El relato se enriquece y gana profundidad. Algo que no puede conseguir con el resto de la historia que cuenta con una especie de distanciamiento, no sé si por la propia personalidad del personaje narrador o por no ser totalmente coincidente con la propia autora del libro.

Tal vez peca de excesivamente largo en algunos momentos, pero es plenamente recomendable su lectura. Una novela que, a través del relato de las vidas de esas mujeres, se descubre un trasfondo lleno de fuertes sentimientos que van aflorando en determinados momentos. Una historia de relaciones materno filiales más que la narración de unos hechos.

El oro blanco. Historia de una obsesión

El autor Edmund de Waal es un reconocido artista y artesano que trabaja con la porcelana. En este libro convierte a dicha materia en la protagonista de varios viajes que el propio autor del libro realiza por las diferentes partes del mundo dónde se creo o descubrió. Nos encontramos con 500 páginas por tanto de reflexiones y de observaciones. Pero no son sólo observaciones del presente, sino que el autor se pone en la piel o mejor dicho la cabeza de los responsables de las creaciones de la porcelana en el pasado, y nos lo narra como un presente histórico lleno de realismo. Así nos hace sentir el ajetreo y la popularidad de la China imperial a través de los ojos de un jesuita que escribió sobre aquella extraña materia llamada porcelana.

No es por lo tanto un libro de historia con sus fechas y sus acontecimientos más relevantes. Sino más bien un libro lleno de historias en las que palpita un deseo, como bien dice el título una obsesión.

El autor Edmund de Waal también parece transmitirnos su propio deseo y obsesión por entender las razones de la belleza de los objetos fabricados con porcelana. Como otro viaje más por su interior y su experiencia nos narra su objetivo de hacer una exposición y de entender el porqué de la porcelana como algo bello y deseado. Llegando a la conclusión que es su color blanco lo que le confiere ese poder de atracción y belleza, que puede rozar la locura.

El libro es interesante a quienes quieran saber sobre la porcelana y conocer al autor Edmund de Waal. Es una narración entretenida al estar llena de aspectos psicológicos: reflexiones, sentimientos, deseos. La historia con mayúsculas aparece como un conjunto de anécdotas dando un toque íntimo al libro.

Dejo un Link de un comentario sobre el libro en el diario El país. https://elpais.com/cultura/2016/03/08/babelia/1457437718_872099.html

La rebelión de los tártaros

Pequeño libro que se lee de un tirón, no por ello menos interesante y apasionado. Thomas de Quincey escribe esta obra para alarde de su pluma y de su fantasía. A partir de un acontecimiento histórico el autor nos narra la aventura de los tártaros como nos gusta leerla, con sus calamidades y sus intrigas. No estamos ante un escrito histórico desapasionado, sino ante la épica de un Homero. No faltan las batallas y las descripciones interesadas. Al autor como en su obra ya reseñada “El asesinato considerado como una de las bellas artes” se detiene en explicarnos la lógica de los hechos sin entrar en valoraciones morales. Pero sin entrar en los detalles morbosos ni escabrosos.

El libro publicado por editorial Alianza tiene una pequeña introducción que resalta su poco interés histórico. Por lo que es recomendable a quien guste de la literatura de aventuras. Para disfrutar de la lectura durante un corto período de tiempo.

Juicios, visiones y pareceres

Pequeño libro editado en Salamanca para conmemorar ser ciudad europea de la cultura, año 2002. Una sucesión de citas sobre diferentes temas, que aparecen como título para orientar al lector. Se lee rápido entre sonrisas a pesar del castellano dieciochesco en el que está escrito. El autor salmantino Diego Torres de Villarroel, nos deja constancia en tan pocas líneas de todo su ingenio. Es un escritor español sin ninguna duda que hace de su capa un sayo, y de la fama buen provecho. No duda en criticar con sorna e ironía. De aquí que sea interesante y divertido leer unos textos tan antiguos. No parece que se preocupara Diego Torres de llegar a la verdad erudita sino a la simple verdad de Sancho Panza. En mi opinión se lee a un personaje que sabe de todo lo que se sabía en la Salamanca de aquella época, pero gustoso de formar parte de la farándula y mantener viva la llama de sus escritos que son como dice el título: juicios, visiones y pareceres. La opinión de todo un artista.

Recomendable a los lectores que quieran conocer el siglo XVIII, el ingenio español y a un personaje muy peculiar. Para mi el libro es breve y divertido. Y por lo tanto doblemente bueno.

Dejo Link con video de YouTube sobre el autor del libro.   https://youtu.be/w5sqrsASuAs 

Reseña de “Memorias de África” de Isak Dinesen

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Nueva excepción a la máxima de que el libro siempre está mejor que la película.

En un principio me pareció comprender la fama del libro anterior a la película protagonizada por la famosa pareja de Redford y Streep. Bien, pues olvidaos de la sugerente escena de Redford lavando el pelo a Streep. No la encontraréis en el libro.

Volvamos a la letra impresa y olvidemos por un momento la película. En un principio me maravilló la forma de escribir de la autora que encontraba el modo de hacernos casi sentir y oler las tierras de África. Casi notabas el polvo en la boca. La frase que me vino a la cabeza fue que no se trataba de un relato sino de un cúmulo de sensaciones. Era estupendo sentir el libro y, en consecuencia, sentir África. Pero hasta de lo más bueno uno se cansa si es en exceso y creo que fue lo que me sucedió. Pasó a convertirse en algo cotidiano y normal conforme continuaba leyendo. Además, según iba discurriendo el libro, el aparente orden en la sucesión de los episodios y anécdotas (a pesar de los saltos en el tiempo) terminó siendo una suma de anécdotas. Incluso muchos de los asuntos que podrían considerarse importantes eran pasados por alto o simplemente insinuados en favor de las sensaciones que sentía la autora y protagonista del relato. Y la segunda parte del libro ya fue el caos total. En este caso creo que se cumple el dicho de lo bueno si breve… porque hubiera sido una novela que hubiera mantenido mi interés si hubiera concretado y ordenado la historia. Incluso episodios que deberían estar cargados de emoción (perdonad que vuelva a la película) son demasiado contenidos. Parece como si solo África fuera lo importante, pero al final no es lo suficiente para que ella permanezca en aquellas tierras. Incluso el matrimonio con el barón apenas se sugiere y lo conocemos por muy pequeños detalles que da como de pasada.

Así que, como he comenzado, una nueva muestra de que no todos los libros superan a sus películas.

La séptima función del lenguaje


Una novela del año 2015, de un joven autor francés: Laurent Binet , que tras un gran éxito con la novela anterior repite fórmula. Sin haber leído la novela anterior no puedo compararlas. La trama es un crimen, su esclarecimiento, y por lo tanto deberíamos encontrarnos con una obra policíaca o un thriller. Y si fuera un clásico tendría como Macguffin la séptima función del lenguaje. Pero el autor elige a dos protagonistas, parias e irrelevantes que se embarcan en una absurda aventura para averiguar quién mató a Roland Barthes. El escenario principal es la ciudad de París de los 70, y los personajes secundarios la pléyade de intelectuales más o menos de izquierdas que formaron la conocida French Theory. Pero no piensen que les van a encontrar filosofando. Su papel es ser personajes caricaturizados y puestos al servicio de la comedia y el enredo.

Cada página que leemos nos hace olvidarnos del asesinato, y el libro torna una novela cómica de enredo, con extravagancias, exageraciones y confusiones. Algo así como la película Con faldas y a lo loco. De forma que los protagonistas: un investigador de la Policía y un joven profesor universitario, mantienen una búsqueda que es a la vez una huída hacia adelante. Con un final que es el argumento de todo el libro, el poder de la comunicación.
La novela no es recomendable a quienes busquen intriga y misterio. Tampoco a mi parecer llega a ser una comedia de enredo al uso. Los personajes son muy caricaturizados y se convierten en objeto de burla. Es un libro para pasar el rato, si deciden leer lo espero que bueno. Abran el libro como entrarían a ver al teatro una comedia de gags y payasadas.

Informe sobre la tierra: fundamentalmente inofensiva


La última entrega de una trilogía de cinco libros. Es una novela que se lee a la velocidad de la luz. Nada de lo que narra tiene sentido ni debe buscarse un doble o triple sentido. El autor Douglas Adams escribe para diversión propia y ajena, considerado un cómico no busca sino pasar un buen rato escribiendo y hacer reír con su ingenio. La novela que no tiene fin así como no tiene pies ni cabeza se titula “Guía del autoestopista galáctico” pero no es una guía como tampoco es un informe el libro que nos ocupa. 

El argumento es sencillo, una serie de personajes van de aquí para allá por una galaxia o hiperespacio y conocemos sus aventuras y desventuras. Son extravagantes por que todo lo que sucede en el libro lo es. 

Recomendable a los seguidores de la Ciencia-ficción siempre y cuando no se lo tomen en serio. Pues nada serio van a encontrar en la Ciencia de esta novela. Es una comedia de enredos salpicada de algún comentario irónico de vez en cuando, con un toque muy de humor británico. Un lío del que lo menos importante es el orden de lectura de la trilogía o lo que sea.