Reseña de “La quinta estación” de N. K. Jemisin

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“Empecemos por el fin del mundo”, así comienza este libro.

Antes de nada puntualicemos: no puedo considerar “La quinta estación” de N. K. Jemisin como ciencia ficción. Vale, podemos encontrar nociones de física, pero eso no la convierte en ciencia ficción. Reconozco que, en determinados momentos, parece insinuar que se trata de una sociedad derivada de la nuestra y que, por circunstancias que no explica, ha llegado hasta allí. Pero, si nos basamos en lo que nos cuenta en este primer libro de la trilogía, no podría considerarla una obra de ciencia ficción. Se trata de una novela de fantasía, muy bien llevada, pero fantasía. No puedo contar mucho sobre  su estructura sin destripar sorpresas, pero, hacedme caso, es una muy buena obra de ficción. No conocía nada de esta autora, pero después de esta lectura ya tengo apuntada su anterior trilogía para leer (El Legado).

La obra que tenemos en las manos ha sido ganadora del Hugo en 2016 y merecidamente. Una estructura narrativa que encaja conforme vamos leyendo. Personajes creíbles y muy humanos, a pesar de que ni ellos mismos se consideran como tales. A veces más humanos que los propiamente llamados así. En seguida conectamos con la protagonista de cada una de las historias que nos va contando, definida tanto por sus acciones como por sus pensamientos, mucho más que por la opinión que tienen de sí mismos. Poco a poco vamos conociendo más de ese mundo del que, en algunos momentos, la autora nos da pinceladas insinuando que es el nuestro en un futuro. Como he dicho, tal vez por esas insinuaciones es por lo que se ha considerado ciencia ficción.

A lo largo del libro nos va explicando muchas cosas y otras las deja en suspenso para, entiendo, posteriores libros, haciendo que deseemos seguir con la trilogía, cosa que no siempre consiguen hacer los autores. Jemisin sí lo logra sin dejar de cerrar la historia que nos estaba narrando. Mantiene la acción en un punto álgido hasta el final y allí lo deja. Esperemos que para recuperarlo en la segunda parte.

Como he dicho, buenos personajes y buena historia dentro de una estructura bien creada que hacen de “La quinta estación” un libro muy recomendable.

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Hay quien prefiere las ortigas


Es el tercer libro que reseñamos en el blog del autor japonés. Su temática principal sigue siendo la relación amorosa, de la que se sirve para ir mostrando el Japón tradicional, sus costumbres, modos de vestir y forma de ver la vida. En esta novela va a describirnos el mundo de los espectáculos de marionetas. El estilo con narrador omnisciente pero en este caso con diálogos que son importantes para seguir la trama. La descripción de los vestidos, las marionetas y de un personaje femenino destacan por encima del resto.

Nos encontramos con dos personajes principales, marido y mujer que viven en una teatralización de su matrimonio, para que su hijo y familiares no sepan su separación emocional, que piensan convertir en real y pública más pronto que tarde. Pero el autor Tanizaki vuelve a usar esta trama como excusa, y otros personajes toman el protagonismo, el viejo padre de la esposa y su joven “concubina“. Esta pareja nos muestra una relación japonesa clásica donde el papel de la mujer es de sumisión y obediencia. Y entre todos ellos el teatro con sus marionetas, sus máscaras y sus guiones de amor y odio. El final como en sus otras novelas es abierto, dejando al lector pensar como podrá acabar si es que puede acabar de alguna forma.

Recomendable a los interesados en la novela japonesa y la cultura clásica del lejano Oriente, pues el concubinato fue legal allí durante muchos años. Recomendada para quienes gusten reflexionar sobre las relaciones amorosas. Se lee rápido al ser una novela corta de extensión.

Reseña de “Ríos de Londres” de Ben Aaronovitch

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Un libro que empiezas pensando que va a ser un libro de humor y terminas enganchada y leyendo como si se tratara de un thriller. Un personaje que parece más un payaso que un policía londinense, pero en el que descubres a un investigador con instinto. Tal vez no termina todo lo redondo que podrías esperar si lo comparas con el desarrollo de la acción, bien llevada, pero que deja un buen sabor de boca. Magos, dioses, fantasmas son ingredientes en esta historia. Y de fondo las calles londinenses en las que te sumerge la acción, descritas con detalle como si te pasearas o corrieses por ellas.

Algunas críticas lo han comparado con Harry Potter, aunque a mi entender se parece más a Harry Dresden, de Jim Butcher; un mago más adulto y gamberro que el de Howards. Tal vez en esa comparación no salga muy bien parado Peter Grant, porque no puede compararse con el sarcasmo de Dresden, pero se trata de un libro que se lee con rapidez y se disfruta. Divertido e intrigante, ¿qué más pedirle? Cumple con su objetivo de entretener y no aburrir.

Hasta Patrick Rothfuss lo recomienda.

La mujer zurda

Primera novela que leo de Peter Handke, son poco más de 100 páginas, que parece más un guión cinematográfico que una narración. El libro fue llevado de hecho al cine con el mismo Handke como director y producida por su amigo Wim Wenders. El libro es todo él una descripción hecha por un narrador omnisciente salpicada constantemente por diálogos, en los que hay que prestar atención, pues son ellos los que matizan y diriguen la historia.

El argumento sencillo, una mujer se separa de su marido para vivir sola con su hijo. Los protagonistas por tanto madre e hijo. Pero la peculiaridad de la novela es su estilo, descriptivo pero conciso. Y dialógico pero concreto. Es decir sin andarse por las ramas observamos y oímos la soledad de una madre y su hijo, a gusto con esa soledad y reivindicándola hasta el final. 

Me ha recordado mucho la película de Wim Wenders Alicia en la ciudad o la de Antonioni La aventura. Por que la protagonista se aleja del marido sin un motivo y busca junto al hijo el amor desaparecido, encontrando la soledad como única respuesta y el camino recorrido en la búsqueda como el verdadero motivo de felicidad. Sin embargo hay que reconocer que en la novela la felicidad no aparece pues es vencida por la apatía y la rutina. Dejando Handke como única respuesta el eterno discurrir del tiempo.

Recomendable a quienes gusten de la literatura existencial, del cine lento y reflexivo de Wenders y de un estilo en forma de guión cinematográfico.

Dejo Link sobre un comentario al largometraje que no he visto.  https://elpais.com/diario/1979/12/19/cultura/314406011_850215.html

El caso Arbogast

Primera novela que leo del autor alemán, contemporáneo, pero con un estilo muy alejado de la moderna literatura criminal. La historia está basada en un hecho real, transcurre la acción contada por un narrador omnisciente y con pocos diálogos. Un acto sexual acaba en tragedia, inicio y primer capítulo de la historia. Un protagonista que hace todo lo que haría un culpable, pero que no sabremos pues la autopsia de la mujer muerta acapara toda la atención. El libro se llena desde el principio al fin de innumerables descripciones, el más mínimo detalle no pasa desapercibido para el narrador. Como una nevada en un día sin viento las palabras se posan lentamente y aburridamente. El misterio está en saber la verdad, y el autor se olvidará de ella para que no preguntemos. Pero aparecen nuevos personajes, que cobran protagonismo, el libro torna literatura judicial. Con ellos y las minuciosas descripciones vamos haciendo pasito a pasito camino, y casi sin darnos cuenta nos topamos con el final. Un fin esperado, casi desde el principio. El libro no indaga en las relaciones íntimas y en el bien o el mal que pueden conllevar. Es un interrogatorio acerca de si el sistema penal puede llegar a conocer la verdad de los hechos y si puede llegar a ser injusto. Se insiste por varios personajes en decirle al protagonista inculpado, qué la verdad sólo la sabe él y la víctima muerta. En ese sentido la portada de la editorial Tusquets es un acierto, pues la justicia en la novela parece estar del lado de quien sabe jugar sus cartas.

Es un libro recomendable a quienes gusten de la literatura judicial. Y sobre todo de las descripciones. Frente a autores como Andrea Camilleri, que escriben con un estilo cinematográfico, de acción y reacción. El caso Arbogast carece de acción aunque sucedan cosas. Dejo Link con entrevista al autor sobre el libro: https://elpais.com/diario/2002/11/09/babelia/1036802351_850215.html

La soledad de los números primos


Primera novela del autor y un éxito editorial que a los pocos años se convierte en una película, en cuyo guión colabora el joven Paolo Giordano. Es un libro fácil de leer, con capítulos no muy extensos y la sucesión de acontecimientos por orden cronológico, apareciendo la fecha al inicio, excepto la última parte, que siendo la más extensa es la conclusión. En ella la narración hace algún salto en el tiempo para mantener la intriga. Con narrador omnisciente y muy pocos diálogos. 

En principio sorprende que haya tenido tanto éxito, dos protagonistas desastrosos y desgraciados no parecen ser una fórmula de éxito. Pero la intriga por cómo acabarán las vidas éstos extravagantes personajes te va poco a poco atrapando. El argumento muy sencillo, dos adolecentes traumatizados que tienen que crecer y madurar en un ambiente hostil. Dos números primos, que para colmo se enamoran.

El autor es un físico y el protagonista masculino es un apasionado de las matemáticas. O quizás esconde su trauma en dicha afición. Esto hace que sin necesidad de documentarse la historia parezca más real. El autor sabe de lo que habla cuando usa metáforas matemáticas. Por otro lado que la protagonista femenina sea anoréxica hoy en día tampoco sorprende a nadie. De forma que creerse lo que estamos leyendo no supone ningún esfuerzo. Así llegamos a devorar el libro sintiendo pena o morbo por dichos desgraciados en un mundo en constante cambio.

Es una novela interesante para los adolescentes que no sufran depresión, anorexia o traumas infantiles. Los padres con adolescentes se entretendràn y se asustarán de lo que leen. El final es muy posmoderno. Y lo mejor que la intriga se mantiene hasta la última página.

El horror de la escalera y otros cuentos fantásticos

Recopilación de cuentos, de tintes fantasmagóricos y misterios sin explicación. Son 615 páginas que se leen bien si se hace poco a poco, pues leídos los cuentos uno detrás de otro, parecen similares. Es lo primero que leo del autor, Arthur Quiller-Couch, prolífico en su época pero poco conocido en la nuestra. Los cuentos se pueden enmarcar dentro de la novela gótica, pues la arquitectura, los paisajes, el amor romántico y el terror se dan la mano en muchos de ellos. Pero el autor se ve claramente que no pretendía llegar a mucho público ni conseguir un best seller.

Ha destacar la humildad de los cuentos y de muchos de sus protagonistas, parrocos, marineros, sirvientes, personas caídas en desgracia, o perseguidas por fantasmas del pasado. No son fantasmas terroríficos, sino más bien almas que no han encontrado el camino hacia la luz. Son cuentos por tanto de una época religiosa y con gran parte de la población deseosa de prosperar, en la Gran Bretaña de finales del siglo XIX.

Recomendable a quienes gusten de la literatura clásica, de la novela gótica y de los cuentos fantásticos. Es un libro para leer con calma, y dejarse llevar por las descripciones y la atmósfera inquietante por turbia además de tenebrosa.

Dejó dos links de descripciones del libro de otros blogs para completar la reseña. https://www.fabulantes.com/2011/08/el-horror-en-la-escalera-arthur-quiller-couch/

http://www.ccyberdark.net/165/el-horror-de-la-escalera-de-arthur-quiller-couch/

Reseña de “Azul de medianoche” de Simone van der Vlugt

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En un principio me había parecido muy semejante a “La joven de la perla” de Tracy Chevalier, libro y autora que me encantan. Y, aunque el tema de los pintores se trata de manera superficial, fue agradable reencontrar a Vermeer, esta vez en sus inicios.

La ambientación y el marco histórico están muy cuidados, a pesar de que ciertos aspectos del comportamiento de la protagonista no acaben de encuadrarse totalmente en su época. Más parece estar en la nuestra que en la del siglo XVII. Catrijn se mueve y actúa con una libertad que no creo que tuviesen muchas mujeres en aquellos años.

El utilizar la primera persona hace que la autora nos vaya explicando los hechos según la protagonista quiere, con lo que al principio no contamos con todos los datos y vamos descubriendo la verdadera historia conforme discurre el libro. Incluso se puede pensar que nos cuenta lo que ella quiere que pensemos de su forma de guiarse, como si pretendiese que nos pusiésemos de su parte y no la juzgásemos duramente. Porque si pensamos lo que hace fríamente tal vez, en algún momento, no nos pusiésemos de su parte. El resto de los personajes parecen meros medios para conseguir lo que quiere como comenta Jacob en un par de ocasiones. Tal vez este sea el único personaje que ve claramente el trasfondo o tal vez sea impresión mía. Ahí estaría el problema de la primera persona, pues no sabemos si lo que vemos es la verdad o la verdad que ella quiere mostrarnos.

Lo más interesante, a mi entender, es la visión que nos da sobre la vida en aquella época con sus momentos buenos y malos y, sobre todo, el auge de la manufactura de la llamada “porcelana holandesa”. Incluso la autora reconoce que la historia surgió de una propuesta de su editora para que escribiese sobre este asunto.

Drácula

Libro clásico, finales del XIX, del que casi todo el mundo se sabe el principio e incluso el final. Acercarse a leer un texto así requiere interés por conocer los inicios, de la figura que ya es un icono del siglo XX y XXI. Los protagonistas principales el Conde Drácula y su álter ego el Profesor Van Helsing. Quizás por ser tan conocidos a mí me han llamado la atención los personajes secundarios, el loco zoofago Renfield y el enamorado Jonathan Harker.

Bram Stoker consigue un best seller, y eso no es nada fácil y todo un misterio. En mi opinión puede estar en la gran labor del autor por documentarse y por unir ficción y datos reales. Seguramente pensó en escribir una gran obra, y fracasó en su época pues había escrito una rareza sobre la locura del ser humano que ha obtenido la inmortalidad y quiere más adeptos inmortales. Algo que en la Europa de finales del siglo XIX no era una rareza, buscar adeptos al Imperio o al movimiento social. 

Para el lector de hoy, para mi por ejemplo, es sorprendente la visión del amor en la figura de Jonathan Harker. Y la visión del loco Renfield que tanta ansia tenía por estar con su amo y señor. 

Como vemos, a pesar de hacerse largo el libro, la lectura es fácil por ser epistolar y mantiene la intriga. El terror ya se ha evaporado, pero es recomendable leer para saber los terrores de otras épocas. Y el gran miedo, sigue vigente. A transformarse en un chupasangre, en un “otro” amoral dominado por el vicio y la conscupiscencia.

Reseña de “Balzac y la joven costurera china” de Dai Sijie

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Una historia sencilla y, hasta cierto punto, muy conocida. Pero no es solo la historia de un triángulo amoroso o la de la amistad entre dos jóvenes. Tiene un poso más profundo que, al final de la lectura, no sabes si pretende ser conservador o rebelarse contra la situación en la que se encuentran los protagonistas. Hasta qué punto son egoístas los unos o los otros. ¿Fue adecuado hacer lo que se hizo o deberían haber seguido el mandado oficial? ¿Han triunfado las corrientes liberales o la política gubernamental?

El trasfondo es la China maoísta con una sociedad de enormes diferencias que son vistas a través de los ojos de un chico de ciudad, acostumbrado a las corrientes más europeizantes. Durante toda la narración nos va mostrando ese choque en el que parece decantarse por la innovación frente a la tradición que, en un principio, llega a considerar los progresos tecnológicos poco menos que magia.

Su lectura es rápida y el interés no se pierde en ningún momento. Nos pasamos la novela temiendo por la integridad de los protagonistas. Lo que se agrava con las “visiones” de uno de ellos y ese aire mágico añadido por el cuervo que les vigila. Esperamos que en cualquier momento su ruptura de las reglas les lleve a pagar por ello. Estamos en tensión. Pero el autor también se permite introducir el humor e, incluso, disfruta con la malevolencia de sus personajes, que más parece travesura de niño sometido. Así terminan haciendo pagar al “abusón” que recibe su merecido por hacerles sufrir.

Muy recomendable su lectura que se hace fluida para, con el marco de la China de Mao, contarnos la historia de un Pigmalión que no sale bien.